
¿Dónde quedó aquella manta de promesas cosidas?
¿En que momento decidimos besar nuestra cara y acotar el terreno de labios que nos pertenecía?
¿Cuándo dejamos de ser una sola piel, una sola respiración?
¿Por qué nos convertimos en dos cuerpos?
¿Dónde separamos nuestras manos unidas para despedirnos en la distancia con ellas?
¿Cómo fuimos capaces de tomar
trenes diferentes buscando un mismo destino?
¿Puede el amor desvanecerse sin más? ¿Pueden acaso helarse las caricias?
¿Te preguntas el porqué mirando a través de la ventana de tu vagón alguna noche?